jueves, 15 de diciembre de 2011

Reflexión sobre la asignatura

Cursar esta asignatura me ha ayudado de forma muy positiva. Hoy en día, es muy importante, además de superar los estudios correctamente, saber buscar empleo y tener claro desde dónde se parte.

En primer lugar, es beneficioso pararse a pensar sobre la situación actual, y preguntarse qué es necesario hoy en día para alcanzar nuestros objetivos. Antes, cuando uno terminaba una carrera, tenía distintas posibilidades, la capacidad de elegir dónde quería desarrollarse profesionalmente, pero ahora todo ha cambiado: tienes que destacar entre los demás para alcanzar un puesto que se adecue a tus posibilidades, aunque este no sea la primera de tus opciones. Además, las vías de búsqueda de empleo han cambiado: ya no es suficiente con ir al establecimiento y dejar tu CV en papel. Ahora uno de los principales medios para encontrar empleo, por no decir el principal, es Internet. Hacía años que conocía páginas como Infojobs y Laboris, y estaba inscrita en ellas, pero desconocía muchas otras. Además no actualizaba mis datos con frecuencia, cosa que no se debe descuidar. Tampoco me había planteado con anterioridad a esta asignatura la posibilidad de encontrar un empleo a través de las redes sociales, y gracias a ellas pueden ponerse en contacto empresas y candidatos de un modo más fácil. He tenido la oportunidad de conocer gran cantidad de empresas relacionadas con mis perspectivas laborales gracias a estas vías.

Esta asignatura me ha enseñado otras muchas cosas, como que es tan importante un buen CV como lo son una buena carta de presentación, el modo de acudir a una entrevista de trabajo y cómo comportarse una vez esta se lleva a cabo. Ya comentaba al principio de este blog que me frustraba el hecho de haber acudido a un gran número de entrevistas y que ninguna hubiera dado su fruto. Pues bien, después de todas las prácticas colgadas en el blog, he podido detectar todos los errores que he cometido, y ahora se cómo debo aspirar a una vacante de modo efectivo, y lo importante que es prepararse correctamente.

A modo de conclusión, he de decir que esta asignatura ha sido de gran ayuda para mí, porque trata asuntos que son fundamentales tanto para mi ámbito de estudio como para todas aquellas personas que buscan empleo generalmente. Lo único que puedo decir en contra es que considero que debería ser una asignatura troncal, no optativa, y no sólo de Publicidad y RR.PP., sino de todos los estudios de la Universidad. Además, me atrevería a decir que si la hubiera cursado antes, habría tenido más suerte en el terreno laboral.

lunes, 5 de diciembre de 2011

La comunicación no verbal en una entrevista laboral

Para las personas, el lenguaje hablado es fundamental, pero no tratamos del mismo modo el lenguaje no verbal, y es un error muy común. Según la situación en la que nos encontremos, debemos comportarnos de una forma u otra, ya que no es lo mismo reunirse con el jefe que con un amigo, y del mismo modo que controlamos nuestro vocabulario, debemos controlar nuestros movimientos.

Por tanto, cuando nos presentamos a una entrevista de trabajo, igual que cuidamos cada palabra que vamos a decir, debemos estudiar los gestos que vamos a hacer, y considero que este es el punto débil de muchos candidatos. ¿Por qué? Porque en muchas ocasiones los gestos son involuntarios, y no nos damos cuenta de que algo de lo que la otra persona ve puede transmitirle rasgos de nuestra forma de ser. Creo que lo primero de lo que debemos asegurarnos es de ir seguros de nosotros mismos a la entrevistas, tener claro que el puesto está hecho a nuestra medida, así no aflorarán gestos de nerviosismo e inseguridad. Este tipo de gestos, como jugar con el pelo o mordernos las uñas, pueden hacer que nuestra entrevista se acorte y que nos descarten desde un primer momento.

La primera impresión es fundamental. Ya hablábamos con anterioridad de la importancia de cuidar la imagen, por tanto cara a una entrevista debemos ser puntuales e ir correctamente vestidos y aseados, siempre sin pasarnos con el perfume o el maquillaje. Yo esto lo he cumplido en todas las entrevistas, por tanto, después de investigar sobre esta cuestión me queda preguntarme qué puede haber fallado en mis anteriores candidaturas.



Creo que, aunque en todo momento he tenido las cosas claras antes de entrar y he cuidado mucho mi imagen y mi presentación, he obviado de manera evidente el lenguaje no verbal. Para empezar, un error que siempre cometo es saludar con dos besos, en lugar de un apretón de manos. Esto no volveré a repetirlo, ya que es demasiado informal.




Otro error es que no me ayudo de mis manos para puntualizar aspectos a destacar, sino que simplemente las mantengo sobre mis piernas.

Estos son los dos errores más comunes que he reconocido en cuanto a mis gestos, pero estoy segura de que he cometido muchos más sin darme apenas cuenta. Inconscientemente. Por tanto, la próxima vez que opte a un puesto de trabajo, estudiaré estos aspectos para llegar a ser la candidata idónea para la empresa.

jueves, 24 de noviembre de 2011

La carta de presentación

Mi carta de presentación es una carta de autocandidatura. ¿Por qué? Porque últimamente no salen ofertas relacionadas con el ámbito profesional al que me gustaría incorporarme, y si sale alguna es para gente que ya tiene varios años de experiencia. Estas cartas deben cumplir los mismos requisitos que el resto, por tanto, la redactaré como si quisiera optar a un puesto en concreto.

Mi carta irá dirigida a Raúl Romero, director de Grupo Noticias, un grupo multimedia de la provincia de Alicante. Operan con el medio televisivo, radio y prensa, y me gustaría formar parte de su equipo, ya que sus funciones son las mismas que las que realicé en mis prácticas de empresa. Es un empleo en el que podría dar lo mejor de mí.


A continuación, la carta:

Estimado Sr. Romero:

Me pongo en contacto con usted para hacerle llegar mi currículum vitae por si necesita cubrir, ahora o en el futuro, un puesto en su empresa.

Grupo Noticias, por su valores y la calidad de su equipo, es una empresa en la que me gustaría consolidar mi trayectoria profesional.

Si lo considera oportuno, tendría mucho gusto en ofrecerle más detalles sobre mi currículum vitae durante una entrevista con usted. Podrá contactar conmigo en el 620782133 o por correo electrónico amylink_89@msn.com.

Le agradezco su atención y aprovecho la ocasión para saludarle atentamente.

Firma: Bárbara Calvo López
Benidorm, 24 de noviembre de 2011

jueves, 17 de noviembre de 2011

Las competencias personales

El mercado actual está lleno de profesionales capacitados que optan a las mismas vacantes. Hay un gran número de competencias que se pueden valorar a la hora de contratar a una persona, más allá de la educación y de nuestra experiencia: estas son las competencias personales.

Las competencias personales son las que hacen que nos enfrentemos a las diversas tareas de una forma u otra. Podríamos decir que recogen el modo de adecuación de cada perfil al puesto de trabajo, dicho de otro modo, la forma de actuar ante situaciones adversas o que se salen de lo habitual. Las competencias que afloran en situaciones de crisis son las que señalan verdaderamente a un líder, al más capacitado, al que sabe reaccionar y avanzar.

Las competencia personales más importantes (porque creo que son necesarias en el trabajo) que considero que me caracterizan son las siguientes:

- Capacidad para escuchar, interpretar y entender: considero fundamental escuchar y entender a todo el que te rodea, tanto en el terreno personal como en el profesional. Saber lo que necesita un cliente, un compañero o la empresa en sí, puede ayudar a resolver cualquier contratiempo, y contribuirá al buen ritmo del trabajo.

- Capacidad de negociación: es fundamental en el terreno de la comunicación.

- Capacidad de trabajar en equipo: el llevar bien el trabajo con los compañeros hará que sea más ameno, que se obtengan mejores resultados y que se haga todo con más ganas.

- Disposición al trabajo: el trabajo nos permite realizarnos profesionalmente y personalmente, y todo lo que haga que funcione mejor es necesario.

lunes, 14 de noviembre de 2011

Redes sociales

Realmente, antes de realizar esta práctica nunca me había planteado la posibilidad de que las redes sociales pudieran contribuir de algún modo a mi proyección laboral. Ahora me he hecho una cuenta en todas ellas, pero antes de pensar que fueran una herramienta para encontrar un empleo y relacionarme con sectores profesionales, solo tenía Facebook y Tuenti ( lo típico supongo...). En estas redes solo tengo agregados a mis amigos, y su uso es únicamente el entretenimiento y comunicarme con ellos.




Ahora que utilizo las redes sociales también en un ámbito profesional, estas son mis direcciones:





Twitter

Xing

Viadeo

Jobandtalent

Linkedin

domingo, 6 de noviembre de 2011

La entrevista de trabajo

Por suerte, o por no tener tanta suerte, he acudido a un gran número de entrevistas de trabajo, y la gran mayoría de ellas se han concentrado desde junio hasta la actualidad. Y digo sin tanta suerte quizás porque aún sigo buscando trabajo.

Realmente, creo que será verdad eso de que en esta situación de crisis es más difícil que nunca encontrar trabajo. Para todas las entrevistas que he hecho hasta ahora he ido del mismo modo: con mi currículum actualizado en la mano, con la ropa que uso habitualmente cuando quiero ir algo más arreglada, pero sin abandonar mi estilo habitual más bien informal, correctamente peinada y con maquillaje de día. ¿Por qué siempre ese estilismo? Porque creo que no es positivo arreglarse mucho para una entrevista cuando ese no es tu estilo habitual, ya que, si realmente el puesto es tuyo, una de dos: o te tienes que renovar todo el armario, o tus jefes verán que tu aspecto no es el que vieron por primera vez. Yo creo que he ido bien preparada a todas las entrevistas, tanto en aspecto, como a nivel mental. Nunca me pongo nerviosa, y contesto a las preguntas pausadamente, con argumentos y con sinceridad, evitando valoraciones negativas. En todas ellas la experiencia fue positiva.

Normalmente siempre me han hecho el mismo tipo de preguntas: dónde había trabajado anteriormente, por qué quería trabajar en la empresa, cuáles eran mis expectativas económicas... Y siempre he contestado con sinceridad. Al contestar con tranquilidad y segura de lo que decía, la empresa me contestaba del mismo modo, y siempre he salido satisfecha de las entrevistas. La pena es que todavía no he encontrado trabajo. No se si pensar que es porque mi perfil no es atractivo, si es la crisis la que hace que seamos muchos los que optemos a los mismos puestos de trabajo... O lo más probable, que apenas tengo experiencia relacionada con mis estudios, y hay mucha gente que por la crisis ha perdido su empleo y tiene años y años de experiencia.

Todo esto me lleva a pensar que los recién titulados lo tenemos realmente difícil. Cuando he visto que no me llamaban de ninguno de los trabajos, me he sentido realmente frustrada, pero no hay que perder las ganas, ni tirar la toalla. La ilusión es lo último que se pierde, a la par de la esperanza...